La vinagreta clásica, es la manera fina de aliñar la ensalada de toda la vida. El aceite y el vinagre, con un par de minutos, se transforma en esto.

  • Aceite virgen extra
  • Vinagre
  • Sal

La base son solo tres ingredientes y los mas puristas dividen sus proporciones en: 3 cucharadas soperas (a partir de ahora cs) de aceite virgen extra por cada cs de vinagre, si es algun balsámico, manzana o jerez mejor. El ingrediente que le falta es, un poco de sal.

A mi, me gusta que esté casi emulsionada, los ingredientes muy mezclados y con textura de jarabe, ya que nos ponemos que parezca realmente un aliño diferente.

Primero ponemos en un bol el vinagre y la pizca de sal, teniendo en cuenta que ya no le añadiremos a la ensalada, removemos hasta que la sal quede bastante disuelta y mezclada con el vinagre, añadimos despues el aceite y seguimos removiendo, este proceso lo podemos acabar cuando queramos, y dependiendo del tiempo que sigamos removiendo los ingredientes quedaran mas o menos mezclados y la textura será mas o menos acaramelada.

Después, solo queda añadirla a la ensalada y mezclar bien. Parece mentira lo que cambia cualquier plato presentado asi.

Las posibilidades a partir de aqui son infinitas, tanto como nuestra imaginación, asi que añadiré mas opciones en próximas entradas.

Y aqui teneis una muestra de una ensalada enriquecida con una simple vinagreta. Ensalada tibia de mozzarella.