Toca pescado, toca trucha y además toca en forma de receta totalmente improvisada. De esas que a veces pruebas a ver que tal y se acaban convirtiendo en un buen recurso almacenado para esos dias con pocas ganas. Además sus ingredientes son pocos y fáciles de encontrar.

Trucha y patatas

Ya hemos hecho antes en el blog recetas con trucha, ya hemos hablado sobre su precio y su disponibilidad casi perenne en muchos supermercados.
Esta vez lo mezclamos con pimentón rojo dulce, un condimento que siempre está presente en casa, ya sea para los berberechos, para recetas con patatas, para una mahonesa… siempre lo vi en mi familia y yo he heredado esa costumbre.

Vamos con los ingredientes.

  • Trucha de ración
  • AOVE
  • Sal gorda
  • Pimentón dulce
  • 1 Patata mediana

Lo primero, precalentar el horno a unos 150-175º. Los pescados pequeños suelen tener un tiempo de cocción relativamente corto así que si el horno está a la temperatura ideal, ganaremos tiempo.

Pimenton y trucha cruda

Lo segundo será pelar y cortar en gajos grandes la patata, colocarla en una bandeja con un chorro de AOVE y sal gorda y dejarla en el horno que se vaya haciendo

Otra opción, aunque un poco más trabajosa, es cocinar esa patata 5 minutos al vapor antes de darle ese golpe de horno.

Tardaremos menos en cocerla y no hay que acordarse de ponerla desde el primer momento.

En un bol, un tazon, incluso un vaso, añadiremos 2-3 cucharadas de AOVE, unos granos de sal gorda y una cucharada de café de pimentón dulce molido, removemos suavemente y reservamos.

El pimentón que tenemos en casa es del super, así que imaginaros la imagen con un buen pimentón de los de toda la vida.

Hecha con patatas

Preparamos una bandeja para el horno con papel sulfurizado y ponemos la trucha con la piel boca abajo. Con un pincel de silicona, repartimos “generosamente” la mezcla por encima de la trucha y al horno!!

Su sabor es bastante peculiar, si no habeis añdido mucha sal, notareis que estareis comiendo un pescado “dulzon”.

Lo más seguro es que en unos 10-15 minutos el pescado esté listo y es muy probable que también lo esten las patatas, así que será momento de emplatar.

Ya veis que la trucha queda de un color rojo bastante intenso y que las patatas son de lo más naturales y sanas. Acompañadlo de una ensalada de tomate y tendreis una comida perfecta, sana, barata, rápida y con muy pocos ingredientes.

Patatas y trucha hechas

Ahora como siempre, toca disfrutarla!!