Esta es una de las primeras recetas que apareció en el blog. Fue una prueba allá por el mes de agosto del año pasado, para ver como quedaba la plantilla y trabajar sobre algo nuestro.
Hoy creo que es buen momento para reeditarla, retocarla, corregirle algunos defectos, añadirle algunas virtudes y proponerla otra vez para que os la mireis y os animeis a hacer de esta receta tan fácil un clásico en vuestro repertorio.

Es sana, es fácil, es barata, nos sirve para aprovechar y además convierte en protagonista a una de las verduras que más vamos a ver durante todo el verano es nuestras tiendas, el tomate.

Tomad nota de los ingredientes.

  • 500-600 grms de tomate maduro
  • 100 grms. de pan duro (servirá el del día anterior)
  • 1 diente de ajo (más, si os apetece bien fuerte)
  • 125 ml. de AOVE
  • Sal

Con el salmorejo, conseguimos aportar una buena dosis de verdura a nuestra dieta, fibra, vitamina A y vitamina C entre otras, en cantidades bastante apreciables y como he dicho antes conseguimos usar producto de temporada y si nos esforzamos minimamente seguro que de cercania.

Lo primero que haremos es poner a hervir agua por un lado y por el otro poner en un recipiente agua fria con hielo. Lo que os explicaré ahora es un proceso muy sencillo que se llama escaldar y aunque la explicación a alguien le pueda sonar compleja, os aseguro que a partir de la segunda vez, será algo que hagais sin pensar.

Haced una cruz con el cuchillo en los tomates y cuando el agua esté hirviendo ponedlos dentro, como máximo 1 minuto dependiendo del tamaño, pero seguro que será menos y listos, pasadlos directamante al bol del agua fria, con esto conseguiremos que pelar los tomates no cueste nada. En serio, es alucinante como se separa la piel. Por si teneis alguna duda os paso este enlace para que lo veais con calma.

En un recipiente para la batidora, pondremos el pan ya troceado, el diente de ajo, el aceite unos 125 ml será suficiente, 1/2 cs de sal y los tomates pelados y cortados.

Recordad que si no quereis que se repita el ajo hay que quitarle el alma.

A partir de aqui, triturar hasta conseguir la textura que nos guste y si es necesario, corregir de sal e incluso de ajo.

Si quereis una textura aun más fina y sin semillas, antes de guardarlo en la nevera, pasad el salmorejo por el colador chino

Si el pan está muy duro, es buena idea dejarlo un rato con el AOVE y el tomate, para que se vaya mezclando y lo ablanden.

Hay gente que le añade algo de agua para que esté mas liquido, no lo aconsejo, yo utilizo el salmorejo en verano, como un primer plato y me gusta que tenga esa textura de puré más espeso, bien fresquito, con ese gusto a tomate y aceite de oliva… buenísimo. Y como os he dicho al principio, es sano, fácil y en esta época del año que los tomates ya empiezan a abundar, es super barato.

Podeis acompañarlo de un chorro de buen AOVE, unas gotas de vinagre de vino blanco, huevo cocido, jamon serrano… o simplemente con una cuchara

Ahora a disfrutar del salmorejo!!