Hoy tiramos de clásico, ¿quien no ha comido alguna vez, una de las múltiples variedades de esta receta?. Creo que en todas las casas se hacen de una manera u otra salchichas con tomate.

Es una receta de base muy sencilla, con ingredientes nada sofisticados, al alcance de todos y que soluciona más de un problema. Así que nosotros hemos optado por la sencilla, que además es una buena receta de tupper.

Vamos con los ingredientes.

  • 10 Salchichas finas (cerdo, pavo, pollo)
  • 1 Cebolla grande
  • 2 Ajos tiernos
  • Tomate triturado (800 grms)
  • Hierbas provenzales
  • AOVE
  • Sal
  • Azúcar

Preparamos una cazuela con un par de cucharadas de AOVE. Pinchamos las salchichas y las doramos, mientras tanto podemos ir pelando y cortando la cebolla y los ajos tiernos, todo en trozos pequeños.

Pinchamos las salchichas, para que suelten la grasa que tienen y para que no salten.

No hace falta pincharlas, si las compramos sin tripa

Una vez doradas, las apartamos y las reservamos, en la misma cazuela y con el mismo aceite que nos ha sobrado, pochamos la cebolla y los ajetes tiernos, con una pizca de sal.
Cuando la cebolla este tierna y transparente es momento de añadirle el tomate triturado.

Nosotros utilizamos tomate triturado en lata, pero ya sabeis que si encontrais tomates muy maduros, siempre será mejor.
Corregimos de sal, añadimos las hierbas y una pizca de azúcar para contrarestar la posible acidez del tomate y dejamos que se cocine a fuego lento, removiendo a menudo y probando de sal y azúcar para afinar el gusto.
Más o menos 15-20 minutos.

Es aconsejable cocinar el tomate tapado y a fuego lento. Suele saltar mucho

Ahora estamos  a punto de acabar el plato. Los últimos 5-10 minutos de cocción  los haremos incorporando las salchichas y corrigiendo si es necesario de sal, azúcar y especias, dejando que se mezclen todos los sabores y olores.

Es probable que  a simple vista os parezca mucha cantidad de tomate, pero si acompañais las salchichas con arroz blanco y lo mezclais, el acompañamiento es espectacular.

Si os sobra salsa la podeis guardar y otro dia acompañais un plato de pasta.

Además esta es una receta ideal para convertirla en una receta de taper y que os acompañe al trabajo. Eso si, las salchichas con el tomate por un lado y el acompañamiento por otro y mezclarlo en el último momento.
Si además decidis que el acompañamiento será el arroz, es mejor dejarlo un poco duro, se os acabará de cocinar al calentarlo en el microondas.