Receta de retales, de aprovechamiento, de fondo de nevera o de cuesta de enero, cualquier nombre parecido que se os ocurra le va bien a la receta de hoy.

Abres la nevera con hambre, coges una cosa de esta bandeja, los champiñones de otra bandeja, te encuentras en la mano con unos huevos y empiezas a darle forma en tu cabeza a algo que te abre más el apetito y corriendo a buscar la cámara no sea que te salga una buena receta que podias haber colgado en el blog y no le has hecho fotos!!!

Vamos con los ingredientes antes que me deje alguno con las prisas

  •  3 Huevos
  • 4 Champiñones grandes
  • 1-2 Dientes de ajo
  • 2 Lonchas de bacon ahumado
  • 1 Trozo de butifarra blanca (al gusto)
  • AOVE
  • Sal
  • 1 taco de Gorgonzola
  • Perejil picado para decorar

 

Pelamos y cortamos el ajo en trozos pequeños, doramos con una cucharada de AOVE, cuando empiece a tomar color, añadimos los champiñones limpios y laminados, en trozos grandes y rehogamos a fuego lento.

No hace falta que los trozos sean regulares y mucho menos pequeños.

Mientras tanto cortamos el bacon en tiras y la butifarra blanca en trozos también pequeños que incorporamos una vez los champiñones hayan soltado parte del agua.

Ahora solo toca ir removiendo y esperar que toda la mezcla tenga el punto que queremos.

Cuando hayamos conseguido ese punto, le añadimos los huevos, sin batir y de uno en uno mientras removemos sin parar, una mano amiga en este proceso no iria nada mal a no ser que domineis el arte de cascar los huevos con una sola mano… Correg¡mos de sal y  aprovechamos para moler la pimienta.

Seguimos dándole vueltas a fuego muy lento, a partir de aqui solo es cuestión de que encontreis vuestro punto de cocción al huevo. La idea de un revoltillo es que quede una textura más bien cremosa, para que el huevo quede cuajado como en una tortilla, pues casi mejor hacemos una tortilla y listos.

Cuando tengais la textura que os guste más, probad con esta idea. Apagamos el fuego y con el calor residual mezclamos con una cuchara o una espátula un buen trozo de Gorgonzola. Os dará mayor cremosidad y un gusto espectacular.

Como ya hicimos con el revoltillo de atun y tomate y con el revoltillo de setas, solo es cuestión de acompañarlo bien y ya tenemos solucionada la cena o una comida rápida.

En casa los revoltillos suelen ir acompañados de una sencilla ensalada y de rebanadas de pan con tomate, pero esta vez hemos optado por presentarlo sobre dos rebanadas de Thins y la verdad es que estaba genial.

Ahora a disfrutarla!!!