Seguimos con las setas, en ensalada, en revoltillo, en bruschetta… y ahora llegan al blog en forma de salsa para un plato de pasta fresca.

La pasta fresca está cada vez mas extendida en la zona de refrigerados de nuestros supermercados. De hecho creo que no hay cadena de supers que se precie, que no tenga ya su marca blanca de pasta fresca, que casualmente suele ser fabricada por la misma casa que la única pasta fresca que venden de marca de reconocido prestigio. Que casualidad!!

El tipo de pasta fresca para esta receta, lo dejo en vuestras manos y no creo que hervirla en agua requiera ninguna explicación. Será mejor empezar directamente por los ingredientes de la salsa.

  • 150 gr. de setas variadas
  • 1 cebolla mediana cortada muy, muy fina
  • Hierbas provenzales
  • 1 bote de 200 ml de crema de leche o nata líquida para cocinar
  • 1/2 vaso de leche
  • 1 quesito en porciones
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Pimienta

Esta salsa no es nada complicada de hacer, solo requiere un poco de tiempo y algo de paciencia y os aseguro que el resultado valdrá mucho la pena.

Lo primero que haremos es pelar y cortar la cebolla muy muy fina, si os quereis apoyar en la batidora, será pefecto porque si os fijais en la foto, la cebolla casi no se nota. La pondremos apochar en la sarten, con un chorrito de aceite, una pizca de sal y el fuego al mínimo, y que vaya dorándose.

Mientras tanto podemos, lavar limpiar y cortar los boletus que más os apetezcan, si teneis algun tipo de setas secas o deshidratadas, es momento de usarlas, le daran un gusto muy bueno a la salsa. La medida del corte, ya sabeis, la que querais, personalmente las prefiero cortar grandes, al cocinarlas perderan mucho liquido y su tamaño se reducirá considerablemente.

Las añadimos a la cebolla, ya dorada y dejamos que se vaya haciendo todo junto, que las setas vayan soltando el agua, a fuego bajo, que se mezclen los sabores. Pasados unos minutos cuando ya no quede agua, añadiremos la crema de leche o la nata para cocinar y yo siempre le añado directamente 1/2 vaso de leche, un quesito en porciones y un poco de hierbas provenzales y un toque de pimienta.

Lo dejo cocinandose a fuego muy bajo y voy removiendo de vez en cuando y si es necesario, corrijo de sal y de pimienta, hasta que la salsa adquiere ese color que se puede ver en la foto. En casa la salsa con crema de leche, nos gusta espesa, que impregne la pasta, pero que no se quede en el plato.