Hoy toca un plato muy típico de la gastronomia catalana. Una receta muy de invierno, muy arraigada a la cultura popular, a las reuniones familiares a las brasas de una barbacoa, a los domingos de reunión familiar.

Mongetes amb butifarra

Una receta muy sencilla, pero rica como pocas. Hoy comemos “Mongetes” amb botifarra, que en castellano sería judias blancas con butifarra. Así que id preparando una buena reunión que hoy toca un plato contundente.

Tomad nota de los ingredientes.

  • 1-2 Butifarras
  • 1 Bote de judias blancas (570 grms)
  • 2 vasos de agua
  • 1-2 dientes de ajo
  • Perejil picado fresco
  • Sal
  • AOVE

En casa hacemos una versión de la receta más reposada  y menos exagerada, pero aunque somos menos, no desmerece  en nada a la original, que en el fondo es una propia en cada casa.

Lo primero es poner a hervir una olla con agua, y cocinar a fuego bajo las butifarras frescas pinchadas unos 5 minutos.

Este es un consejo de Sonia, una lectora del blog a la que como a nosotros no le gusta la carne cruda.

Y creedme que si os gustan las butifarras hechas, esta es un buena idea que deberiais seguir.

Preparamos una paella con un par de cucharadas de AOVE en la que incorporamos un par de dientes de ajo cortados bien pequeños y perejil fresco también picado fino y cuando esté dorado, añadimos las judias con su jugo y un par de vasos de agua, la sal y dejamos que se vayan cocinando.

Mongetes cocinándose

Por otro lado en una plancha empezamos a cocinar las butifarras, ya con ese toque de calor y de cocción previo, mientras las judias se van cociendo y espesando, solo es cuestión de que la carne se vaya dorando y adquiriendo el tono que nos guste.

Cuando las judias absorvan todo el jugo, empiecen a estar espesas, será el momento de sacarlas y presentarlas con la butifarra.

De cerca

Ya veis un plato sencillo, simple, muy casero y que siempre trae buenos recuerdos. Una receta sin ninguna complicación, solo algo de tiempo y la paciencia de las cosas hechas sin prisa. Supongo que este es el principio de una larga sobremesa.

Para acompañar, nada mejor que un buen “allioli”, un pan tostado con tomate y AOVE y una copa de vino.
No habrá tarde de domingo en invierno que se os resista.

A disfrutarla!!