La judia blanca, alubia, frijol… es una legumbre, con alto poder saciante, aunque a diferencia de las lentejas que suelen usarse en dietas de adelgazamiento, con las alubias hay que ir con mucho más cuidado.

Es rica en vitamina A y B1, contiene minerales como el potasio,  fósforo, calcio, hierro y es una buena fuente de antioxidantes y de ácido fólico.

Ayuda a rebajar el nivel de colesterol, previene y combate la anemia, es indicada en dietas para diabéticos, es un buen anticancerigeno, etc. etc.

Además esta vez nos hemos decidido por hacerlas secas, nada de utilizar un bote de judias cocidas.
Hemos seguido los pasos que seguro cualquier madre de cierta edad os puede dar. ¿Quién no ha visto alguna vez en su casa un bol lleno de agua con judias, garbanzos o lentejas dentro?

Pues nosotros hemos hecho eso a media tarde, agua tibia  y las judias dentro, así en teoria se ablanda la piel, nosotros le cambiamos el agua una vez y a la mañana siguiente habían doblado su tamaño.

A primera hora, las pusimos a cocer en agua fria, cuando empezaron a hervir, un cambio de agua por otra fria y fuego lento, para que no se peleen entre ellas, un diente de ajo un par de hojas de laurel y la sal solo 5 minutos antes de acabar.

Mientras tanto, en un bol, preparamos una cebolleta tierna, unos tomates cherry partidos en cuartos, unos tacos de pavo a la plancha, huevo cocido y unas olivas verdes, mezclamos y a la nevera.

Despues de la cocción de las judias, que varia dependiendo del tamaño y del tipo, que pierdan calor y se mezcla todo, a la nevera otra vez y a comer bien frio.
De compañia una buena mahonesa y si no hay prisa un buen allioli.

Queda una receta perfecta para devorarla al volver de la playa y además si el tomate es duro, queda espectacular para llevar en el tupper.

A dusfrutarla!!