Hace dias que estoy viendo fresas y más fresas por todos los blogs que visito y uno que es muy facilón y no desaprovecha una buena oportunidad de aprender, de cocinar y sobre todo de comer, ha decidido también, aprovechar la abundancia de la temporada de fresas y apuntarse a hacer una receta con ellas.

La fresa contiene vitaminas A, C y E, en cantidades considerables, más de un 80% es agua y gracias a esto aporta muy pocas calorias lo que la convierte en un buen diurético y muy recomendable en dietas de adelgazamiento.

Con 100grms de fresas vamos sobrados de vitamina C para todo el dia. Nos aporta potasio y magnesio en cantidades apreciables y por último no hay que olvidar su buena ayuda a las embarazadas con el Ácido fólico.

¡¡Hay que comer fresas!!

Asi que hoy para comer he optado por hacer una ensalada con ellas, algo muy sencillo, muy básico, muy fácil y que además ayuda a los que nos cuesta comernos la fruta después de comer.
Si, cada vez más, las ensaladas de casa suelen incorporar alguna fruta que las complemente.

La receta de la que os hablo, lleva lechuga iceberg, maiz, champiñon crudo laminado, queso curado de oveja, fresas laminadas y como toque crujiente bacon ahumado cortado a tiras y muy tostado.

Para el aliño, nada mejor que un buen AOVE, una pizca de sal y un buen vinagre balsámico.

Reconozco que me han sorprendido los contrastes de dulce y salado y las diferentes texturas de los ingredientes.
Si las fresas estan en su punto, este ensalada se convierte en muy recomendable.

Así que ahora solo queda disfrutarla!!

Si os sobran fresas, a la mañana siguiente con un buen zumo de naranja natural  y tendreis vitamina C para dias