La carne de potro es rica en Omega3, menos grasa, rica en hierro y viatmina B y baja en calorias  entre otras bonanzas.

Es especialmente recomenadada en procesos de anemia, en dietas de deportistas, niños y personas de edad avanzada.

Su gusto es más suave que la carne de bovino, más tierna y suele tener un precio más asequible, que hace que su relacion calidad-precio la convierta en un producto más que interesante.

Todo y eso la carne de potro es una gran desconocida para las nuevas generaciones y durante los últimos meses ha pasado una etapa de desprestigio exagerada y probablemente sin mucha o ninguna culpa.

Ahora con el tema ya más relajado he decidido prepararme un buen bistec . Solo os pondré fotos de la receta, ninguna recomendación ni a favor ni en contra. Si os gusta una buena carne de ternera, cordero… os gustará la carne de potro. Si no os gusta la carne… no os gustará la carne de potro. Así sin más.

Si creeis que un potro da más pena que un ternero, una oveja, un conejo… tenemos un problema.

Si sois vegetarianos… a mi me da pena hasta cortar las hojas del perejil y tomillo que tengo en casa y más desde que descubrí que en medio de la ciudad, venian a visitarnos abejas a ver que les ofrecia mi balcon.

El bistec, vuelta y vuelta a la plancha, va acompañado de unas berenjenas tambien a la plancha y una patata medio hervida, medio tostada después.
Lo completa todo, una vinagreta de cebolla tierna con un buen AOVE,  un buen chorro de aceto balsámico y una cantidad generosa de sal y pimienta.