Hace un par de dias, pasé por la fruteria y para mi sorpresa descubrí que volvían a tener tomates verdes de ensalada. Ademas su origen era España, no me pregunteis el lugar exacto, no lo recuerdo.

La explicación que me dieron, quizá por mi ignorancia, me convenció bastante. Me comentaron en resumen, que la benignidad del clima este año, había hecho que en buena parte de lugares se pudiese hacer una nueva recolección del tomate. No se que deciros, lo cierto es que los tomates olían a tomate y que estaban buenísimos, además el precio animaba a arriesgarse.

Como ha salido hace nada la receta de caballa al horno creo que esta ensalada por su simplicidad de ingredientes y su facilidad, le va genial.

Así que animaros.

  • 1 Tomate verde grande
  • 1 bola de Mozzarella
  • Olivas verdes sin hueso
  • Frutos secos
  • Aceite de oliva virgen
  • Vinagre de Modena
  • Sal
  • Albahaca

Atención a lo rápido que vamos a conseguir tener una ensalada en la mesa, buenísima, sana y barata.

Empezamos por lavar el tomate y cortarlo en rodajas finas junto  a la mozzarella y las olivas sin hueso.

En una fuente para ensalada, presentamos ya el plato, en el fondo el tomate, cortado fino, más o menos ordenado intentando ocupar buena parte de la fuente. Encima ponemos los trozos de mozzarella, seamos generosos. En otra receta os hablé de otra ensalada de mozarrella, así que las consideraciones sirven para este post también.

Por encima dejamos caer en perfecto desorden las olivas cortadas y los frutos secos, en este caso uvas pasas, nueces partidas y pipas de calabaza, pero le irá bien creo que la mayoria de ellos.

Y ya está, solo quedará por último, unos minutos antes de ponerla en la mesa, añadirle la sal, el aceite, el vinagre, esta vez os perdono y no hacemos una vinagreta aunque resulte muy tentador y la albahaca, lastimosamente de bote de supermercado. Cosa que pretendo solucionar en breve.

A la mesa!!