Es otoño, asi que aprovecharemos siempre que se pueda para añadirle a nuestras recetas, cualquier tipo de setas. En casa somos fanáticos y no hay mejor momento que este.

En este caso a una ensalada. Nos quedaron algunas crudas del dia de las bruschettas, así que nos ponemos a ello.

Ingredientes

  • Lechuga, en este caso hoja de roble verde
  • Zanahoria
  • 3 – 4 setas de cultivo
  • Queso tipo feta o similar
  • fiambre de pavo
  • Aceite de oliva virgen
  • Vinagre
  • Sal
  • Picatostes de pan

Lo primero que haremos es cortar por un lado las setas y dorarlas, por otro lado, haremos un par de láminas finas de fiambre de pavo y si os apetece también dorarlo, será un buen toque crujiente, aunque crudo también sirve.

Vosotros mismos, quizá las setas y el pavo calientes os den un toque tibio a la ensalada que no está nada mal.

Mientras tanto iremos haciendo los picatostes, os dejo el link  al post donde os lo expliqué y lavamos y cortamos la lechuga. Lo hacemos con abundante agua, yo soy de los que lava incluso las que vienen en bolsas y no tienen porqué lavarse segun dicen.

Pelamos y cortamos o rallamos la zanahoria, lo que mas os apetezca, yo lo hago depende del dia y las ganas que tenga. Es verdad que solo cortada, hay que masticarla y da la sensación de saciar más.

Preparamos el bol donde va a ir todo y empezamos a mezclar. El queso, la zanahoria, la lechuga, las setas y el pavo cortados en trozos pequeños y aqui hacemos un alto.

Personalmente prefiero aliñar la ensalada ya, una vinagreta básica es buena idea como punto de partida. Mezclamos todo esto bien y poco antes de servir añadimos los picatostes.

En casa los añadimos al final para que conserven ese toque crujiente.

Y en principio, ya está, rápida, sencilla, sana y es casi una receta de aprovechamiento.