No soporto las espinacas, ni Popeye ni leches, bajo esta simple y aplastante premisa en casa hemos decidido incorporarlas si o si a nuestra dieta y más en paticular a la mia.

Hemos probado un par de opciones, de las que no os hablaré, es mejor que no vean la luz y al final la opción que más nos ha convencido ha sido hacerlas crudas en ensalada.

Opciones hay muchísimas y  estoy seguro que en no mucho tiempo traeremos más, pero por su simplicidad de ingredientes, creo que la primera debe ser esta.

Vamos con los ingredientes.

  • Espinacas frescas (en bolsa en las grandes superficies)
  • 1/2 Salchicha tipo frankfurt
  • 1/2 Salchicha tipo Bratwurst
  • 1 Zanahoria
  • Maiz dulce
  • Tomate maduro
  • Queso (opcional)

Para la vinagreta.

  • AOVE
  • Mostaza a la antigua
  • Sal

Empezaremos la receta preparando los productos de la receta que vayan cocinados.

Por una parte en una paella sin aceite, doraremos las salchichas tipo frankfurt y bratwurst que previamente hemos cortado en rodajas. Reservamos

Como sabeis estas salchichas ya estan cocinadas, así que el toque de dorado lo escogeis vosotros.

Quizá os apetezcan directamente del paquete.

Utilizando la misma paella, una vez acabemos con las salchichas podemos cocinar el tomate. Lo partimos por la mitad a fuego medio, un chorrito de AOVE, con una punta de sal y de azucar, (yo se lo pongo por costumbre) y lo dejamos que vaya tostándose.

Las espinacas, las hemos comprado en esas bolsas que ahora tienen practicamente todas las grandes superficies, que traen las hojas cortadas y lavadas, para meter directamente a la olla o para comer crudas.
En casa siempre les volvemos a pasar un agua por tranquilidad.

Preparamos una bandeja y colocamos de fondo las espinacas ya lavadas y secas, le incorporamos el maiz y la zanahoria, por encima los dos tipos de salchicha troceadas y nosotros lo decoramos con un trozo pequeño de queso rallado en hilos.

El tomate se lo incorporamos recien sacado de la paella, sin cortar, lo más seguro es que la piel se desprenda con facilidad, así que es mejor que cada uno se sirva el que quiera y lo mezcle como más le apetezca.
Nosotros lo rematamos con un trozo de parmesano rallado en polvo por encima, muy poquito.

Para la vinagreta usamos una buena mezcla de AOVE y una mostaza a la antigua, unas vueltas para que se mezcle y listos.

Estamos ante una ensalada bastante contundente, en casa nos recordó un poco a una de esas ensaladas americanas que a veces vemos en algunos programas de cocina, pero la verdad es que comerse la espinacas crudas es una muy buena opción y para los niños una buena manera de engañar… para los que no somos tan niños también.

Las espinacas en crudo, son bastante crujientes, tienen un efecto saciante a tener muy en cuenta y un precio muy asequible, así que adelante con ellas en vuestras ensaladas.

A disfrutar de la receta!!