Hoy me he encontrado con un paquete de empanadillas en la nevera, exactamente obleas como sus productores las llaman. Las compré en un acto compulsivo, sin saber muy bien como enfrentarme a ellas y se ha notado, hasta ahora no he dado con los ingredientes que nos apetecian y con las ganas y el tiempo para hacerlas.

Pero ha llegado el dia y creo realmente que han quedado lo suficientemente buenas como para daros esta idea y animaros a probar. Hacer empanadillas es más fácil de lo que parece y si das con los ingredientes, el resultado es espectacular.

Para las que os presento necesitamos

  • 1 paquete de Obleas (podeis probar con 8 al principio)
  • Fiambre de pavo
  • Champiñones o cualquier otra clase de boletus
  • Queso azul
  • Orégano

Ya veis, pocos ingredientes para empezar a perderle el miedo a esta receta. Estoy seguro además que cuando las probeis, tener un paquete de obleas en la nevera será algo habitual, realmente es una buena idea.

Empezaremos encendiendo el horno 175º, mientras limpiamos y lavamos a fondo las setas, cualquiera que tengais servirá, depende de vosotros variar la receta.

Cortaremos en trozos muy pequeños el fiambre de pavo y la setas, cuanto más pequeños los trozos, más manejables serán a la hora de trabajar la oblea. Los reservamos en un plato.

En cuanto al queso, la elección ha sido fácil, los ingredientes con los que jugábamos eran muy simples, suaves y muy neutros y un queso azul nos daba ese toque de sabor tan necesario, eso si en su justa medida.

Juntados el pavo, las setas y el queso en el plato, deshacemos y mezclamos el queso con las manos, sin miedo, para que se vaya pegando a los demás ingredientes y se reparta por la mezcla.

Y ahora, quizá el paso más dificil será rellenar la empanadilla y cerrarla para que no se salga mientras la cocinamos.

Importante que entendamos que la empanadilla es para picar, una tapa.

No comeremos con 2 obleas y listos.

Por lo tanto, el relleno debe adaptarse a estas características, más vale poco y la próxima vez ya le pillamos el truco.

Que mucho y que se nos rompa, abra etc. etc.

Una buena medida, es una cucharilla de café llena de mezcla y después ir poniendo si vemos que se puede cerrar bien. Esta es una tapa en la que estaremos mucho rato con las manos tocando el alimento.

Para que quede bien cerrada, es tan sencillo como ir presionando las puntas con un tenedor, sin pasarse para que no se rompa. Y al horno 5-10min, pero sin quitarles ojo, no se quemen.
Pero tranquilos, las empanadillas son uno de esos platos que mejoran a medida que las vamos haciendo, por medidas, por paciencia y por posibilidades.

Por último, horno y no fritas? Creo que con un queso azul, es mejor no pasarse con el aceite, el horno le pega más y no le quita el sabor al queso.

Y ahora a comérselas bien calientes!!