Hoy toca una crema super fácil de hacer, muy sana, barata y probablemente poco conocida, os aseguro que en casa y preguntando por ahí, nadie había comido nunca crema de guisantes. Hacer esta crema nos llevará a usar el colador chino, así que espero que os hayais leido el post y que tengais en casa un sitio para guardarlo.
Además no me digais que después de estas fiestas no os apetece bajar un poco el ritmo y pasarse a lo más sano. Personalmente no creo que haya una escala capaz de contar las calorias que se acumulan en una mesa el dia de Navidad.

Como estais comprobando soy muy fan de las cremas, creo que son una buena manera de comer verdura, siempre se pueden tener congeladas y nos solucionan un monton de problemas. Si además trabajamos con verduras de temporada, la receta se convierte en más sana y más barata aún.

Vamos ahora con los ingredientes

  • 500 grms de Guisantes (pueden ser congelados)
  • 1 Cebolla mediana
  • 1 Patata mediana
  • 1/2 Litro de Agua
  • 1/2 Litro de Caldo de verduras
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Lo primero que haremos será lavar, pelar y cortar tanto la cebolla como la patata, da igual el tamaño de los trozos, esta vez no es importante. Los ponemos en una olla con un par de cucharadas de aceite a fuego muy lento y dejamos que se vayan dorando. Entre 5 y 10 minutos será suficiente.

Acordaos de remover bastante a menudo para que no se peguen ni se quemen. Los queremos hechos no tostados.

Cuando la cebolla ya esté blanda, añadiremos los guisantes, si los teneis congelados no hace falta que los descongeleis. Directamente del congelador a la olla, que seguirá a fuego muy lento, tapamos y los dejamos unos minutos, el tiempo justo para que se descongelen y se separen. Si es necesario removemos de vez en cuando.

Cuando los guisantes esten bien sueltos, añadimos el agua y el caldo de verduras. Lo tapamos y dejamos que se haga de 15-20 minutos a fuego lento.

Utilizamos mitad agua, mitad caldo de verduras para controlar la sal y el gusto.

Hay que potenciar el sabor del guisante y con mucho caldo de verdura y la cebolla podemos diluirlo en exceso.

Ese tiempo será suficiente para que esten blandos y cocinados, aunque siempre depende de cada cocina. Las proporciones de líquido también deberian ser suficientes, pero no esta de más vigilarlo y corregir si es necesario. Echadle un ojo también a la sal.

Hasta aquí lo más fácil de esta receta, ahora nos ponemos a trabajar un poquito más, para preparar un buen final y una buena presentación.
Pasaremos los guisantes por la batidora de brazo, lo dejaremos lo más triturado que podamos, en principio la receta acabaría aquí, pero por muy finos que sean los guisantes, su piel no se suele triturar tan fácil y pueden quedar restos, que no nos engañemos son bastante molestos a la hora de comer, así que será mejor pasar la crema por el “chino”, le quitaremos los restos de piel y la dejaremos con una textura muy fina.

El color que nos quedará, es un verde intenso y el gusto imposible ocultarlo… a guisante

Para presentarla? que os parece unos crujientes de jamón o de queso, o quizá unos clásicos picatostes!!

A disfrutarla

Detalle