Este fin de semana nos apetecia pizza, pero no teniamos masa hecha y la verdad es que nos daba un poco de pereza ponernos a ello.
En la nevera teniamos una pasta brisa (masa quebrada), envasada y comprada en un supermercado, así que hemos hecho un híbrido, ni es una pizza, ni es una tarta. De ahí el nombre de la receta.

La pasta brisa, suele ser una masa dura, usada indistintamente en recetas dulces y saladas, de textura crujiente cuando sale del horno, que suele recordar a las masas finas de las pizzas.

Os aviso que esta es una de esas recetas muy carnívora, así que vosotros mismos.

Apuntad todos los ingredientes.

  • 1 Masa de pasta brisa
  • 1-2 salchichas crudas
  • Jamon de pavo
  • Tomate natural triturado o rallado
  • Rulo de Queso de cabra
  • Ciruelas secas o pasas
  • Orégano
  • AOVE
  • Cebolla caramelizada

Como trabajaremos con horno, lo primero precalentarlo a unos 150-175º

Usaremos el mismo papel sulfurizante que llevan las masas para el horno y le daremos con el rodillo de cocina forma rectangular a la masa. Con cuidado de no romperla, ni dejarla mucho más fina.

Si os apetece podeis hacer unos bordes en la masa, como los de las fotos. Estos quedaran más tostados y crujientes.

A partir de ahora trataremos los ingredientes como si estuviesemos haciendo una pizza. En la base una capa del tomate natural rallado o triturado. Cortaremos unos trozos de jamon de pavo, en tacos finos más o menos del mismo tamaño y los añadiremos por encima.

Le quitaremos la piel a la salchicha si es que la lleva y la desmigajamos con las manos y añadimos los trozos sobre la masa.

Si recordais, la última receta era un bocadillo que llevaba ciruelas pasas, así que aprovechamos que teniamos unas cuantas, las cortamos en trozos pequeños y las incorporamos también a la coca.

Hacemos también unos tacos con el queso de cabra y lo mezclamos, un toque de orégano y un chorro de AOVE, antes de incorporar la cebolla caramelizada. Nosotros esta vez la añadimos comprada hecha, pero prometo hacer una entrada explicando como se hace, ya que es una receta muy sencilla, fácil de conservar y que le va bien a muchísimos platos como acompañamiento.

Por encima una mezcla de quesos para darle ese punto pizzero y al horno. No tardará mas de 15-20 minutos, vigilando a menudo que no se tueste demasiado rápido, recordad que es una masa muy fina y si ponemos el horno a demasiada temperatura los ingredientes pueden quedar crudos o solo ligeramente cocidos y la masa demasiado tostada.

Una vez noteis que tiene el color que más os apetezca, toca sacarla del horno, cortarla en porciones y disfrutarla.

Perfecta para una reunión improvisada con amigos por su sencillez, su rapidez y por la cantidad de ingredientes que le pegan.