Hoy volvemos a tapear, volvemos a hacer una receta de acompañamiento y esta vez es culpa de un descuido.
Sabeis que habitualmente en nuestras ensaladas utilizamos champiñones crudos, que le dan un toque crujiente y muy blanco, pero pasados un par de dias se vuelven más oscuros y visualmente no son tan bonitos.

Esta receta viene originada por el olvido de una bandeja de champiñones en el frigorífico un par de dias y la perdida de imagen de estos, así que puestos a buscar una solución hemos intentado que tuviese cabida en el blog.

Estos son los ingredientes.

Esta receta es fácil, rápida y de aprovechamiento, por eso merece un lugar en este blog.

Empezamos por limpiar, lavar y cortar los champiñones, la medida, la que más os guste, a laminas, a cuartos, enteros… los incorporamos a una paella que tenemos calentándose a fuego vivo, sin sal y sin aceite.

Mientras los champiñones se hacen aprovechamos para preparar el aliño.
En un bol mezclamos el queso parmesano recien rallado, y el aliño que tenemos preparado en la nevera, os dejo el link de la receta que tenemos en el blog, pero lleva ajo, perejil fresco y una buena dosis de un buen AOVE, en nuestro caso Mas de Cameu.

En casa preferimos el queso en polvo y no en hilos.

Recordad que el AOVE va en crudo así como el ajo y el perejil.

Los sabores de la mezcla seran intensos.

Cuando los champiñones esten bien dorados, retiramos y mientras estan calientes, los incorporamos al bol donde tenemos el aliño y removemos para que se mezclen los sabores y los champiñones se impregnen bien de la mezcla.

Tan fácil y tan rápido como esto.

Depende de la medida los podeis presentar como una tapa sobre unas tostadas de pan de barra, para acompañar una carne a la plancha, incluso como salsa de un buen plato de pasta fresca…

A disfrutarla!!