Si, como suena, así a lo bruto, ahora que parece que llega el frio y esperemos sea para quedarse un tiempo, es una gran idea probar con nuevos ingredientes para nuestros bocadillos, arriesgar, improvisar y aumentar de vez en cuando su “contundencia” esas noches después de un largo dia.
Cierto que este bocadillo elimina a una parte de la gente que me sigue, pero estoy seguro que esta vez los carnívoros apoyaran la idea de presentaroslo.

No os hablaré más de lo fan que soy de los bocadillos, sandwiches y cualquier otro nombre que le podamos dar, así que paso directamente a preparar la receta.

Los ingredientes

  • Pan de chapata
  • Tomate maduro para untar
  • AOVE
  • Sal (a elección)
  • 1-2 Salchichas de cerdo
  • 1 Morcilla de cebolla (de arroz sirve si os apetece más)
  • Queso brie o similar
  • Lechuga de hoja dura
  • Calabacín

Este bocadillo se hace más rápido de lo que parece, así que hay que ponerse las pilas porqué el resultado es espectacular.

Lo primero que haremos será desmigar tanto la salchicha como la morcilla. En una sarten con una gota AOVE ponemos a dorar las salchichas, a fuego suave.

Mientras tanto, podemos empezar a preparar el resto del bocadillo. Abrimos y untamos el pan generosamente con el tomate maduro unas gotas de AOVE y una pizca de sal si os apetece y reservamos.

Recordad que las salchichas y las morcillas sobre todo, suelen ser algo grasientas y de gusto potente, con lo que hay que ir con ojo a la hora de añadirles aceite y sal.

Lavamos y cortamos hojas de lechuga y preparamos la primera capa del bocadillo, yo en este caso he preferido hojas muy verdes y crujientes, para darle aun más sabor a la receta.

En una plancha a fuego fuerte ponemos a calentar un par de rodajas de calabacín, aquí también como más os apetezca, para mi la opción  es darles vuelta y vuelta, que cojan calor y color, pero que queden crujientes.

El calabacín mejor sin sal y sin aceite, con él y la lechuga pretendemos “rebajar la tensión” de los otros ingredientes.

Una vez listo el calabacín lo añadimos como segunda capa al bocadillo.

Volvemos a la sarten donde se está haciendo la salchicha, una vez la veamos que ha perdido el color rosado que nos indica que está cruda, subimos el fuego y le añadimos la morcilla desmigada, removemos para que se mezcle bien las dos, un par de minutos, para que cojan calor, color y se desgrasen y listos.

Con esta mezcla, tenemos la tercera capa, solo nos quedará cortar unas lonchas de queso, un brie o similar y el bocadillo está preparado.

Ahora, solo queda disfrutarlo!!