Hoy toca bocadillo, no tenia ganas de ponerme a cocinar, pero si de una buena cena y como soy un firme defensor de la calidad y de la necesidad de comer de vez en cuando algun bocadillo en cualquiera de sus versiones, ha tocado.

Además tocaba aprovechar unas pechugas de pollo que teniamos en la nevera y ya sabeis que el aprovechamiento es parte muy importante de las recetas de este blog.

Tomad nota de los ingredientes.

  • 1-2 Pechugas de pollo fileteada
  • Hoja de lechuga iceberg
  • Queso de rulo de cabra
  • 1-2 pimientos del piquillo
  • 1-2 Ciruelas secas
  • Tomate maduro para untar
  • Sal
  • Pan tipo chapata
  • Aliño para carne AOVE Mas de Cameu

Nos ponemos ya con el bocadillo, que es rápido y muy fácil. Lo primero que podemos hacer es partir el pan en dos y tostarlo ligeramente.
Mientras tanto preparamos la plancha con el fuego fuerte, aliñamos la pechuga y la hacemos a fuego vivo. Personalmente me gusta para los bocadillos que la pechuga esté tostada, crujiente.

Cuando el pan este preparado, lo untamos con el tomate maduro, un chorro de un buen AOVE, sal y nos preparamos para rellenarlo.

Si os apetece más lo podemos incorporar en rodajas, pero donde este un buen pan untado con un buen tomate…

La primera capa, la lechuga, encima unos trozos de rulo de queso de cabra finos o más gordos como os apetezcan, incluso en dados, sobre el queso las ciruelas secas, cortadas en trozos pequeños y repartidas por todo el bocadillo, como caigan da igual.

Y ahora el toque caliente al bocadillo, los pimientos del piquillo pasados un par de minutos por la plancha donde hemos cocinado previamente la pechuga. Lo juntamos todo, cerramos el pan y listos… así de sencillo, así de rico, sano y espectacular.

No es mala idea, incluso aconsejable, pasar los pimientos por la paella unos minutos, aunque vengan ya hechos.

Variaciones las que querais, unas láminas de champiñones portobello en crudo potenciaran también el sabor, quizá algo de cebolla caramelizada…
Pero creedme así el bocadillo ya merece la pena y mucho.

Ahora a la mesa, con una cerveza bien fria o una copa de vino y a disfrutar de la receta de hoy.