Hoy vamos a complicarnos un poco la vida, ya llevamos bastantes recetas en el blog, ya deberiamos haberle perdido bastante el miedo a la cocina.

Esta vez usaremos horno, fogones, necesitaremos tiempo y ganas de dar un paso más allá, pero os aseguro que esta vez también valdrá la pena.
Con las proporciones que os daré, tendreis escalivada para un par de veces, así que las opciones son múltiples. Hoy aprovechamos y os damos la primera acompañandola con un bistec de ternera, pero en casa estamos pensando a marchas forzadas en otra opción que presentaros.

Para la escalivada

Para presentar el plato

  • 1 Diente de ajo
  • 1 Bistec de ternera
  • Sal
  • Aceite virgen extra

Lo más difícil o laborioso de este plato, es la escalivada, así que a ella le dedicaremos la atención. Un bistec a la plancha, no tiene mucho secreto… buena materia prima, un buen fuego y dependiendo del gusto de cada uno, más o menos tiempo. Una vez acabado, un chorrito en crudo de un buen aceite de oliva virgen extra. Sal gorda, sal maldon o cualquiera que tengais a mano.

Para hacer la escalivada, lo primero es precalentar el horno a unos 150-175º. Preparar una bandeja con papel de hornear y poner las hortalizas bien lavadas. En nuestro caso fueron 3 pimientos rojos, 1 berenjena y 4 tomates secos, estos últimos para que se fuesen rehidratando y extraer despues la carne.

Una vez las hortalizas preparadas, un chorro de aceite por encima y al horno. Hay que ir vigilándolas, girándolas para que todos los lados se vayan haciendo más o menos igual, porque la idea es que se asen y se separen de la piel. Esto os puede llevar tranquilamente más de media hora, dependiendo del tamaño.

Cuando esten asadas, las sacamos del horno, las dejamos enfriar y las pelamos, quitando las semillas y los filamentos del pimiento. Las cortamos con las manos en tiras y reservamos.

Si no las pelais en el momento, es buena idea envolverlas en papel de periodico.
Cuando se enfrien seran más fáciles de pelar.

Los siguientes pasos, son personales. La receta de escalivada, acaba aquí.

En casa nos gusta comerla caliente, para ello, preparamos una sarten con un chorrito de aceite, en la que añadimos la escalivada, un ajo cortado muy pequeño y sal al gusto. Salteamos hasta que se evapore el caldo de las hortalizas y presentamos.

Como siempre, ahora toca disfrutarlo!!