Esta receta es importante para El Oso Hambriento, es la primera vez que cocinamos Bacalao y por supuesto, es la primera vez que lo cocinamos fresco.
Se puede mejorar, pero nos apetecia presentarla así.

No era el bacalao uno de los pescados favoritos en casa, ni mucho menos, pero una de las cosas buenas de tener un blog de cocina, es que te animas con cosas nuevas, sabores, texturas, alimentos y bebidas que antes no probabas o no te gustaban, ahora las ves desde otro prisma y pasan a formar parte de la cotidianidad.
Eso ha pasado con el bacalao.

Ahora está bien de precio y es fácil encontrarlo fresco en la mayoria de grandes superficies, así que nos decidimos por comprar y probarlo.
Después de darle muchas vueltas y buscar muchísimas recetas decidimos adaptar a nuestro gusto una del libro Cocina Conmigo de Gordon Ramsay.

Este ha sido el resultado y estos los ingredientes.

  • 400-500 grms. de Bacalao fresco
  • 50 grms de Nueces
  • 70 grms de Mantequilla
  • 50 grms de Pan rallado
  • 30 grms de Parmesano recien rallado
  • Ralladura de la corteza de 1 limon
  • Sal
  • Pimienta
  • AOVE

Lo primero que haremos será la costra y para ello juntaremos en la batidora, las nueces, la mantequilla, el pan rallado, el parmesano y si os apetece la sal y la pimienta, batimos hasta mezclar bien.

Podeis salpimentar el pescado o podeis  probar a mezclar con la costra  y que después en el horno con el calor, se vaya fundiendo la sal con la mantequilla.

Nosotros desafiamos a Gordon y lo hicimos así.

Preparamos ahora sobre la bandeja que vayamos a meter al horno y ligeramente aceitada, el trozo de bacalao, con la piel boca abajo.
Es momento de salpimentar si no lo habeis hecho antes.

Repartimos la costra por encima y reservamos en el frigorífico hasta que endurezca. La receta original nos dice 20 min. pero ya sabeis que los tiempos son estimados, aunque a nosotros nos cuadró bastante.

Nuestro bacalao venia limpio de la pescaderia y las espinas que quedaron eran los suficientemente grandes como para dejarlas y quitarlas mientras comiamos.

Pero si os apetece con unas pinzas podeis intentar retirarlas.

Precalentamos el horno a unos 200ºC mientras la costra endurece en la nevera y después solo queda meterlo al horno espolvoreando antes un poco de parmesano por encima.
No más de 25 minutos que será tiempo suficiente para que el bacalao este perfectamente hecho y la costra tostada y crujiente.

En la receta original él le añade una salsa de alcaparras, pero la verdad es que nosotros no nos atrevimos a dar ese paso y decidimos rematar el plato con un buen AOVE en frio, al momento de servirlo para comer.

La verdad es que quedó buenísimo, seguro que esta vez las fotos no le hacen justicia, pero el pescado estaba en su punto de cocción, con un sabor muy suave y la costra le daba un toque crujiente que seguro acompañará más de una receta de aquí en adelante.

Espero que os haya gustado y poder haber transmitido lo que sentimos al cocinar un plato y un ingrediente por primera vez,  el orgullo y la felicidad que se siente al ver que el esfuerzo ha merecido la pena.

Habiamos hecho antes una Merluza con “majao”, pero reconozco que esta por la novedad de todos sus ingredientes, ocupa un espacio muy alto entre nuestras favoritas.

Ahora a disfrutarla!!